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Corta y ora


 “No acumuléis tesoros en esta tierra, donde la polilla y la carcoma echan a perder las cosas, y donde los ladrones socavan y roban. Acumulad mejor tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la carcoma echan a perder las cosas y donde los ladrones no socavan ni roban. Porque donde esté tu tesoro, estará tu corazón”. (Mateo 6, 19-21).

 

  Lo bueno es tener un equipo, una comunidad, porque vas descubriendo también los intentos de los demás y ves que poco a poco se va consiguiendo algo.

 

En el Evangelio de la samaritana Jesús nos enseña que necesitamos “beber del agua del pozo” (el sentido, la esperanza, la alegría, la utopía del Reino…) y que es un “agua” que debe durarnos siempre.

 

Al terminar la dura jornada, le pregunté a Carlos cómo podían trabajar con tanta pasión y me dijo:
− Es muy fácil, sólo hay que pensar que cada plato es para alguien especial y único.

 

En estos días de resurrección Jesús me enseña

que es posible salirse de esos esquemas establecidos,

y me da pistas de cómo hacerlo...

 

“Como mujer, siento que lo tenemos aún más difícil para se reconozca nuestro protagonismo en la sociedad. Lo veo en nuestras madres a las que en muchas ocasiones se les exige una doble jornada (en la oficina y en casa), en una brecha salarial entre ambos sexos que sigue aumentando en pleno siglo XXI, y en todos los abusos que nos encontramos como trabajadoras precarias (...)"

 

“Ningún criado puede servir a dos amos, pues odiará a uno y amará a otro, o será fiel a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al dinero.”

 

“Pero llevamos este tesoro (la Buena Noticia) en recipientes de barro para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no de nosotros.” (2Co 4:7)

 

En aquel tiempo vivía en Nazaret de Galilea un hombre llamado José. Era el carpintero, y acababa de casarse con una joven que se llamaba María.

Ocurrió que en esos días...

 

 

Hoy nos unimos a cuantos no pueden trabajar.

Nos unimos a los que no podrán hacerlo en el futuro.

Nos unimos a los que lucharon antes que nosotros,

para que nosotros pudiéramos trabajar.

Y hacerlo con dignidad.

(...)

 

Me llamo María, soy militante de la Juventud Obrera Cristiana desde que era adolescente, y es en el movimiento dónde he ido configurando los rasgos y las opciones que conforman mi vida: una vida creyente que, por lo tanto, procura estar comprometida con el sueño de Dios.

 

Ya está aquí el inicio de un nuevo curso. Nos encontramos ante un momento social lleno cambios, en el que se nos llama a ser “levadura en la masa”, actuando en colectivo, bajo el estilo de vida de Jesús. Ante esta situación oramos desde la vida; para encontrar esperanza y ánimo en este nuevo curso: desde lo que supone seguir a Jesús en nuestra militancia jocista, desde sentirnos una comunidad de hermanos y hermanas.

 

Que no se me acostumbre el corazón al dolor del hermano,
que sepa escuchar con claridad Tu voz que me grita desde él,
que comprenda con ternura su historia y su situación,
que el encuentro con él sea el encuentro de dos Hijos tuyos.

 

Al acabar el curso, volvemos con alegría por haber avanzado en la liberación y transformación: se han cambiado situaciones en nosotros, en nosotras, en nuestro entorno.

Y en todo ello ve Jesús la acción y la presencia del Padre.

 

"Sois semillas del Reino plantadas en la historia. 
Sois buenas y tiernas, llenas de vida. 
Os tengo en mi mano, os acuno y quiero, 
y por eso, os lanzo al mundo. ¡Perdeos! (...)  

 

El relato de la Pasión nos muestra la humanidad de los primeros discípulos. Incluso Pedro, con toda aparente fortaleza, se asusta, lo niega y se esconde. (...) El Dios accesible que Jesús les había mostrado, ahora en su libertad parecía callarse. La esperanza de cambio que ellos tienen empieza a desinflarse, comienza un final que nadie esperaba, que nadie quería, ¿Qué sería de ellos ahora?, ¿Qué futuro les esperaba?

Hoy podemos hacer presentes algunos relatos de pasión que existen en la tierra... 

 

 

Hay gente que con sólo abrir la boca llega hasta los límites del alma, alimenta una flor, inventa sueños, hace cantar el vino en las tinajas, y se queda después como si nada y uno se va de novio con la vida desterrando una muerte solitaria pues sabe que a la vuelta de la esquina hay gente que es así, tan necesaria...

 

Todo al principio cuesta, comenzar a andar sin saber muy bien donde pueden acabar las cosas, pero la verdad que cuando vas pasando etapas y ves que van saliendo bien, te llena de energía y te dan ganas de seguir y ver que puedes. Esto es lo que me paso con la acción de equipo y la verdad que ahora cada vez que pienso en ella me doy cuenta de todo lo que he aprendido y del buen sabor de boca que me produce pensar en ella. Te doy Gracias por habernos atrevido a hacer esta acción, por todo lo que hemos aprendido y porque también me ha servido para madurar y ver que somos capaces de hacer más cosas de las que nos creemos. Gracias también Padre por tener esta mirada crítica y estas ganas de poder cambiar las cosas que creemos que no están bien y no pueden seguir así.

 

 

De esto hace más de dos meses y desde entonces continúo desempleada, y con una sensación de inutilidad, puesto que me gustaría poder pedir justificaciones y me dicen que es mejor que esté callada, por si se acuerdan de mí en otro momento, o les hace falta alguien… así pues con la boca cerrada y viviendo de mis padres (mi madre no trabaja, y mi padre es agricultor) - a quienes aún les falta por cobrar parte de los tomates de la última temporada-. Tanto esfuerzo y tiempo invertido en mi formación, ahora no me sirven de nada para lograr mis sueños de trabajar, independizarme, tener mi economía e incluso poder formar mi propia familia… Siento desánimo ante esta situación, pues necesito hacer cosas, estar activa y poder colaborar en casa.

 

Normalmente, cuando se ponen en contacto con la JOC es porque tienen un grupo de chavales concreto, no saben qué hacer con ellos y piensan que la JOC es una buena respuesta. Pero este sacerdote de Reus nos llamaba por algo muy distinto: estaba preocupado por los jóvenes que no estaban dentro la iglesia, por esos jóvenes que estaban en el paro, que estaban en la calle, que sufren las injusticias… Y él creía que la iglesia de Reus no era capaz de llegar a éste 99,9% de jóvenes.

 
 
 
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